La necesidad de transmitir videos, subir fotos y conectarse con el mundo mientras disfrutas de tu artista favorito se ha convertido en parte esencial de la experiencia en eventos masivos. Y es aquí donde el Festival de Viña del Mar enfrenta uno de sus mayores retos: mantener la conectividad estable para miles de dispositivos conectados simultáneamente.
El desafío invisible de los eventos masivos
La Quinta Vergara tiene capacidad para 15,000 espectadores, y cada uno de ellos lleva al menos un dispositivo móvil. En eventos con gran cantidad de personas, las torres de conexión no pueden enviar y recibir tanta información, similar a un router que tiene una velocidad contratada y no será lo mismo usarlo solo que con 10 personas descargando archivos.
Este fenómeno de saturación de redes móviles no es exclusivo de un solo país o evento. La congestión de antenas durante grandes concentraciones de público dificulta el envío de mensajes y el uso de internet móvil, con una explicación técnica: la congestión de las antenas de telecomunicaciones.
La experiencia de intentar enviar un video por WhatsApp o publicar una historia en Instagram durante un concierto y ver cómo la conexión simplemente no responde es frustrante. Ese momento perfecto que querías compartir con tus amigos o familiares queda atrapado en tu dispositivo, esperando una señal que nunca llega.
Cómo la tecnología 5G aborda la conectividad en eventos masivos
La llegada de la tecnología 5G representa un cambio significativo en la forma en que las redes móviles manejan grandes concentraciones de usuarios. El 5G multiplica por 10 la conexión entre millones de dispositivos, haciendo posible la comunicación efectiva en zonas con alta densidad de población o en situaciones puntuales como eventos masivos, sin que se degrade el servicio.
A diferencia de las generaciones anteriores, esta nueva tecnología requiere optimización más precisa y eficiente, asegurando que la red ofrezca mayor velocidad, menor latencia y mejor experiencia para usuarios. Esto se traduce en que tu video se suba en segundos, no en minutos, y que puedas hacer videollamadas sin cortes.
Velocidad sin precedentes
El 5G alcanza hasta 10 gigabits por segundo, más de 100 veces la velocidad conseguida por el primer estándar de 4G. Esta capacidad no solo mejora la experiencia individual, sino que permite que miles de personas transmitan simultáneamente sin afectar la calidad del servicio.
Latencia reducida para transmisión en tiempo real
La tecnología reduce los tiempos de transmisión de datos a milisegundos, lo que significa streamings fluidos y sin cortes. Para quienes desean compartir momentos en vivo desde la Quinta Vergara, esto marca la diferencia entre una transmisión exitosa y una experiencia frustrante.
Capacidad masiva de conexiones
Las redes 5G admiten diez veces más conexiones que las redes 4G, haciendo posible que en un acontecimiento masivo como un concierto, cualquiera pueda usar su smartphone para realizar una llamada. Esta capacidad ampliada es fundamental cuando decenas de miles de personas intentan conectarse al mismo tiempo.

Entel Chile y 5G: conectividad pensada para eventos de alta demanda
En un contexto como el Festival de Viña del Mar 2026, donde miles de personas intentan subir vídeos, transmitir en vivo y compartir contenido en tiempo real desde un mismo punto, la calidad de la red se vuelve clave para que la experiencia no se vea limitada por la saturación.
En ese escenario, Entel Chile aparece como un actor relevante al impulsar el desarrollo de infraestructura 5G y soluciones orientadas a mejorar la conectividad en zonas de alta concentración de usuarios.
Esto puede traducirse en mayor velocidad de carga y descarga, menor latencia y una red más eficiente para soportar momentos críticos de tráfico, como el inicio de un show o una presentación viral. Para los asistentes, el beneficio es directo: menos “se cayó la señal” y más posibilidades de compartir lo que pasa en la Quinta Vergara sin interrupciones.
La importancia de compartir experiencias en tiempo real
Vivimos en una era donde compartir nuestras experiencias se ha vuelto tan importante como vivirlas. El Festival de Viña del Mar se transmite en vivo por radio, televisión, streaming y plataformas de video online, alcanzando regularmente audiencias estimadas de alrededor de 250 millones de personas, llegando al continente americano completo, gran parte de Europa, Norte de África y Australia.
Pero la transmisión oficial es solo una parte de la historia. Los asistentes se han convertido en creadores de contenido, generando miles de perspectivas únicas del mismo evento. Cada ángulo, cada reacción, cada momento capturado desde el público añade una capa de riqueza a la experiencia colectiva del festival.
El tráfico de datos en conciertos ha crecido exponencialmente. El streaming, la transmisión de datos en tiempo real, ya representa el 70% del tráfico web, y en eventos masivos esta cifra se intensifica aún más. La demanda no es solo de consumo pasivo, sino de creación y compartición activa de contenido.
El rol de la infraestructura tecnológica en la visibilidad global
Para que un evento de la magnitud del Festival de Viña del Mar mantenga su relevancia global, la infraestructura tecnológica debe estar a la altura. En eventos masivos como conciertos o partidos de fútbol, muchas personas intentan conectarse a la red al mismo tiempo, lo que equivale a un camino donde todos quieren tomar la misma salida simultáneamente, formándose embotellamientos.
La solución no es solo tener más ancho de banda, sino gestionar inteligentemente el tráfico de datos. Para eventos específicos se pueden usar unidades móviles, que son antenas ancladas a camiones para proveer capacidad en un área específica, muy útil para situaciones de emergencia o eventos específicos. La modernización de redes también juega un rol fundamental, ya que las tecnologías más modernas, como 5G, optimizan recursos de mejor manera.
Preparación técnica para eventos de alto tráfico
La preparación de la red para eventos masivos requiere planificación anticipada. Es útil ajustar la configuración de red según el entorno y circunstancias para asegurar que haya recursos para todos en todo momento. Además, es necesario priorizar apropiadamente servicios esenciales de emergencia para prevenir que la red colapse debido al servicio normal de otros usuarios.
La infraestructura 5G desplegada consiste en una red privada portátil fácil de transportar y capaz de ser ensamblada y desensamblada en un solo día, haciéndola ideal para eventos masivos. Además, cuenta con gestión de tráfico de datos dentro de la red privada misma, proveyendo ventajas adicionales en seguridad, privacidad y latencia.
Esta flexibilidad permite adaptar la infraestructura a las necesidades específicas de cada evento, garantizando que la experiencia del usuario no se vea comprometida por limitaciones técnicas.
Más allá de la conectividad básica
La tecnología 5G no solo resuelve el problema de la saturación, sino que abre nuevas posibilidades para la experiencia del espectador. Proyectos piloto han contenido cobertura de realidad virtual en vivo o bajo demanda para eventos, impulsada por la cobertura ubicua de 5G en todos los lugares, así como baja latencia para permitir el control en tiempo real.

Imagina poder elegir diferentes ángulos de cámara desde tu dispositivo, acceder a contenido exclusivo en realidad aumentada, o incluso participar en experiencias interactivas que antes eran imposibles debido a limitaciones de conectividad. Todo esto se vuelve viable cuando la infraestructura tecnológica está diseñada para soportar el tráfico de datos masivo.
El Festival de Viña del Mar 2026 representa mucho más que seis noches de música y entretenimiento. Es un escenario donde la tecnología y la cultura convergen, donde la capacidad de compartir experiencias en tiempo real se ha vuelto tan importante como el espectáculo mismo. La saturación de redes móviles ha sido durante años el talón de Aquiles de los eventos masivos, limitando la capacidad de los asistentes para conectarse con el mundo exterior.
La implementación de tecnología 5G busca transformar esta realidad, ofreciendo no solo mayor velocidad y capacidad, sino una experiencia fluida que permita a cada asistente convertirse en un narrador de su propia experiencia en el Festival de Viña del Mar. Cuando miles de personas pueden transmitir simultáneamente sin latencia, el festival trasciende los límites físicos de la Quinta Vergara y se proyecta al mundo entero, consolidando su posición como el evento musical más importante de Latinoamérica.






