La nutricionista María Ramos, jubilada desde hace tres años, dedicó el premio a su madre, quien falleció en octubre pasado, y fue su compañera de ruta en las diversas ocasiones en que visitaba el recinto de Mostazal.
Mediante el Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género que entregó folletos y realizó charla de sensibilización respecto de las diversas formas de discriminación que viven las personas transgénero.