La Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) nos entrega datos trimestrales para analizar las tendencias del mercado laboral de forma mensual. Con esto, en nuestra región, desde el Observatorio Laboral de la Universidad de O’Higgins, publicamos el boletín “Termómetro Laboral”, el cual, en base a las cifras de la ENE, nos permite conocer las dinámicas de la estructura laboral y el mercado del trabajo regional.
En la publicación de este mes, destaca la supresión de la brecha en la tasa de desocupación entre hombres y mujeres, llegando ambas a 7,5%. Un fenómeno poco frecuente, hasta podríamos decir inédito, pues, tanto en el país como en la región, históricamente, la desocupación en mujeres ha tendido a ser superior a la de los hombres.
Sin embargo, esta buena noticia en materia de disminución de brechas no se explica solamente por una mayor participación de las mujeres en el mercado del trabajo regional, porque, aunque si bien es cierto que posterior a la pandemia, la recuperación del empleo en O’Higgins tiene un importante componente femenino, no menos cierto es que la participación masculina ha disminuido, con cifras por debajo de su promedio histórico, lo que nos muestra una desafección de los hombres de la búsqueda activa de empleo.
De hecho, lo anterior está acompañado de ciertas tendencias de la estructura del empleo regional. Según las cifras, los sectores económicos que muestran mayor pérdida de empleos son aquellos históricamente masculinizados, como Construcción, Industrias Manufactureras, Comercio y Minería; mientras que, en contraste, los sectores que más crecieron en número de personas empleadas son de fuerte presencia femenina: Enseñanza y Actividades de Servicios Administrativos y de Apoyo.
Por lo tanto, la convergencia de tasas de desocupación entre hombres y mujeres no sería necesariamente un signo de mayor equidad por igualación de oportunidades laborales, sino que, más bien, opera como el reflejo de una recomposición sectorial que experimenta la matriz productiva regional, repercutiendo en la situación laboral de las personas, determinado fuertemente sus posibilidades de empleo.






