Atendido que El Tipógrafo ha cumplido un nuevo año de vida al servicio de la Región de O’Higgins, estimamos necesario destacar el rol que cumple la prensa regional.
Desde que La Aurora de Chile naciera el 13 de febrero de 1812, la prensa nacional, calificada como “el cuarto poder del Estado”, ha tenido un rol cada vez más importante en la vida nacional. Su decano es El Mercurio de Valparaíso, el segundo diario vigente más antiguo de América Latina.
Las investigaciones llevadas a cabo por el periodismo nacional, han permitido sacar a la luz oscuras maniobras y torvas formas de corrupción, que permanecían ocultas a los ojos del país. La probidad se ha respaldado poderosamente en los ojos de nuestros periodistas, aportando poderosamente a salvaguardar un valor tan relevante, como es el recto ejercicio de las funciones públicas, dándole respaldo a la democracia, muy poco apreciada últimamente, según se lee en las encuestas de opinión.
La prensa nacional ilumina el caminar de todo el país, pero ello se traduce en que queda en la penumbra el detalle y las características de la vida regional, en la cual se desenvuelven dos tercios de los habitantes de nuestra patria.
Es aquí donde surge la importancia de la prensa regional, en cuanto comparte con la prensa nacional su búsqueda de la verdad y de la información honesta, pero salvaguardando, a la vez, la historia y las tradiciones de los distintos rincones de nuestro país.
La prensa regional pone a la luz la vida de nuestra comunidad, permitiendo que voces locales se expresen, las cuales no tendrían cabida en la prensa nacional. Desde que el diario “El Coquimbo” publicó los primeros versos de una desconocida maestra rural, que se hacía llamar Gabriela Mistral, dándola a conocer, quedó a la vista el rol trascendental de la prensa regional. En diarios de nuestra región conocimos a Oscar Castro, y en sus páginas se ha expresado la vida política, cultural, histórica, deportiva y anecdótica de la región en que vivimos.
Por eso apreciamos la prensa regional, le asignamos la importancia que tiene, y agradecemos de corazón a los medios de comunicación de nuestra región, especialmente El Tipógrafo, esta labor diaria que permite mantener viva nuestra forma de vida y destacar los temas locales relevantes, de modo responsable y honesto.
Felicitamos a El Tipógrafo, a todos los periodistas y el personal que allí se desenvuelve, su infatigable labor diaria, el aporte constante a nuestra personalidad regional y a sus tradiciones, y deseamos larga y fecunda vida a nuestra prensa regional.






