Detrás de cada emprendimiento liderado por una mujer no solo hay una idea de negocio. Muchas veces también hay jornadas divididas entre el trabajo, los cuidados, la familia y la búsqueda de nuevas oportunidades para generar ingresos propios. En ese escenario, el acompañamiento técnico, la formación y los espacios de comercialización se vuelven claves para que un emprendimiento pueda sostenerse y crecer en el tiempo.
Bajo esa mirada, 114 beneficiarias de la Región de O’Higgins forman parte del Programa Mujer Emprende 2026, iniciativa de SernamEG orientada a entregar herramientas concretas para la gestión y proyección de sus negocios.
Desde marzo, las participantes comenzaron un proceso que combina formación online y encuentros presenciales. Hoy avanzan en 12 talleres desarrollados en Rancagua y San Fernando, donde trabajan temas como asociatividad, educación financiera, herramientas tecnológicas y formulación de proyectos colectivos, con foco en aplicar esos aprendizajes directamente en sus negocios.
Uno de los puntos más relevantes de esta etapa es que las emprendedoras comenzarán a diseñar proyectos colectivos que podrán ser postulados a fondos durante el último trimestre del año. Las iniciativas serán evaluadas por una comisión, que definirá la adjudicación de los recursos. Los proyectos seleccionados podrán acceder a financiamiento de hasta $5 millones.
A esto se suman espacios de comercialización para que las participantes puedan exhibir y vender sus productos, a través de vitrinas y ferias en distintos puntos de la región, abriendo nuevas oportunidades de venta y visibilización para sus negocios.
“Mujer Emprende busca apoyar a las mujeres de O’Higgins con capacitación, asesoría y acceso a financiamiento, fortaleciendo sus negocios y aportando al bienestar de sus familias y comunidades”, señaló la Directora Regional de SernamEG O’Higgins, María Jesús Avello.
Con formación, vitrinas de comercialización y la posibilidad de acceder a financiamiento colectivo, el programa busca que los emprendimientos liderados por mujeres no solo se mantengan activos, sino que puedan crecer y convertirse en una fuente real de autonomía económica.






