La Municipalidad de Rancagua reforzó su estrategia contra los prostíbulos clandestinos con un nuevo operativo que terminó en la clausura de dos viviendas utilizadas para este fin. La intervención fue realizada junto a Carabineros y la Seremi de Salud, ejecutando dos órdenes de ingreso en inmuebles que operaban bajo la fachada de hostales o pensiones, sin autorización ni condiciones sanitarias mínimas.
La acción responde a denuncias vecinales que alertaban sobre delitos, incivilidades y situaciones que afectaban la seguridad del entorno. Durante el procedimiento se efectuaron controles preventivos de identidad a residentes y clientes, además de inspecciones sanitarias y administrativas.
Tras la fiscalización, la autoridad sanitaria decretó la clausura inmediata de ambos recintos por incumplimientos a la normativa vigente.






