El Colegio Marista de Rancagua respondió al final de esta jornada a la denuncia pública realizada por alumnas de terceros y cuartos medios, asegurando que activó sus protocolos internos desde que conoció los antecedentes y que el caso fue informado a las autoridades competentes. (Ver nota aquí)
En un comunicado, el establecimiento sostuvo que «la preocupación por la seguridad e integridad de sus compañeras es legítima, y la compartimos plenamente», agregando que «Ninguna forma de vulneración a la dignidad o la intimidad de un integrante de nuestra comunidad —particularmente de nuestras niñas y jóvenes— tiene cabida en un colegio que se define, desde su identidad marista, por el cuidado y la protección de cada persona.»
Asimismo, precisó que el proceso «se encuentra, además, en conocimiento del Ministerio Público y de la Superintendencia de Educación», mientras continúa una investigación interna.
Respecto de la inquietud expresada por las estudiantes, el colegio afirmó que «ha adoptado —y continuará adoptando— las medidas de resguardo que cada situación amerite», recalcando que existen «límites legales y éticos» para entregar más antecedentes en tanto el debido proceso siga en curso.





