El destacado arquitecto, investigador y conferencista español José Manuel Almuzara Pérez, reconocido internacionalmente como uno de los mayores especialistas en la vida y obra de Antoni Gaudí y presidente de la Asociación Pro Beatificación del arquitecto catalán, realizó este lunes una visita oficial a Rancagua, donde sostuvo encuentros con autoridades e instituciones vinculadas al desarrollo del Proyecto Gaudí para la ciudad.
Durante la jornada, Almuzara se reunió con el Obispo de Rancagua, ofreció una charla en el Colegio Marista y sostuvo un encuentro con directivos de la Corporación Gaudí de Triana, organización que impulsa la construcción de la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles en el Parque Cataluña, la única obra de Gaudí fuera de España. En su visita, el arquitecto profundizó en el significado histórico y espiritual de esta iniciativa, cuyas raíces se remontan a los planos originales donados por Gaudí para su único proyecto en América y a una vocación que el maestro catalán ya expresaba hace más de un siglo.
«El mismo Gaudí decía, en una carta de fecha 12 de octubre de 1922, que este proyecto era para unir los pueblos de España y América», recordó Almuzara, quien subrayó además su carácter irrepetible, «este proyecto es el único de Gaudí fuera de España, no solamente en América Latina, sino del mundo». El presidente de la Corporación Gaudí de Triana en Chile, Gonzalo Díaz Soteras, coincidió en el impacto que esto tendrá para la comuna, «el hecho de tener la única obra de Gaudí fuera de España va a hacer de Rancagua una ciudad reconocida en el mundo», afirmó, agregando que se trata de un caso sin precedentes, «no hay ningún otro país en el mundo donde exista una obra de Gaudí fuera de España».
Almuzara también destacó la doble dimensión, turística y espiritual, que tendrá la futura capilla, «puede ser muy interesante desde el punto de vista turístico, para ver una obra de Gaudí fuera de España, y también desde el punto de vista del peregrino, de la persona que busca algo más allá de la piedra: la fe», señaló, y añadió que «tener una obra de Gaudí más allá de España realmente es algo maravilloso».
Sobre el aporte que puede significar esta obra para la comunidad, sostuvo que «Gaudí nos puede ayudar porque la belleza es una gran necesidad del hombre y, a través de su arquitectura, también en Rancagua podemos encontrar paz y esperanza». En la misma línea, Gonzalo Díaz puso el acento en las nuevas generaciones, «la gente necesita, sobre todo los jóvenes, que se les muestren signos de esperanza», y relató lo que ha observado en Europa en torno a iniciativas similares, «pude darme cuenta de que hay un renacimiento impresionante, con mucha gente joven, muy entusiasmada y alegre participando. La gente está sedienta de conocer cuestiones superiores. Lo necesita la gente, lo necesitamos nosotros».
Sobre los años que ha tomado avanzar en la concreción del proyecto, Almuzara apeló a la historia de la propia Sagrada Familia, «fray Angélico Aranda tuvo trece años de paciencia para recordarle a Gaudí que se había comprometido a mandar los planos. Un poco también hace falta paciencia, que es una gran virtud». El arquitecto cerró su intervención con una reflexión que, dijo, resume el espíritu con el que debe abordarse esta obra, «decía Gaudí: para hacer las cosas bien, primero hay que amarlas. Amemos bien este proyecto y después la técnica, primero el amor».
La visita de Almuzara a Chile se realizó por invitación de la Universidad San Sebastián, donde presentó su libro Gaudí, el arquitecto del alma (2026) y ofreció la conferencia «Gaudí, Arquitectura y simbolismo». Desde 2016, el arquitecto español es Embajador del Proyecto Gaudí para Rancagua, iniciativa que sigue avanzando de la mano de la Corporación Gaudí de Triana, presidida por Gonzalo Díaz Soteras, y que espera concretar en los próximos años la construcción de la capilla que llevará por primera vez una obra de Gaudí a América.






