La Corte de Apelaciones de Rancagua en conjunto con la Comisión Regional de Lenguaje Claro, entidad ligada a la jurisdicción local de ese tribunal de alzada, entregaron cerca de 300 libros a las residencias del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
La intervención se desarrolló en el marco de una campaña realizada durante mayo que buscó promover la lectura y fortalecer la vinculación con la comunidad. Los textos incluyen clásicos como Sherlock Holmes, cuentos de piratas y dinosaurios, historia universal y novelas juveniles.
La actividad reunió a autoridades judiciales y del servicio, entre ellas la presidenta de la Corte de Apelaciones de Rancagua, ministra Marcela de Orúe, el ministro encargado de los Asuntos de Familia de la jurisdicción, Enrique Durán, el juez del Primer Juzgado de Letras de San Fernando y representante regional de la Comisión de Lenguaje Claro, Felipe Cabrera, y la directora (s) del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, Carolina Espinoza.
La ministra de Orúe destacó el sentido de llevar libros y experiencias culturales a los niños, niñas y adolescentes en residencias: “Estamos muy contentos con poder hacer esta entrega porque será un grano de arena más para que puedan, a través de la lectura, soñar, reír, aprender y cimentar un camino hacia un mejor futuro”, destacó la presidenta de la corte regional.







