Un profesional nacido y criado en Paredones llegó hasta Las Vegas, Estados Unidos, para medirse con algunos de los especialistas en ciberseguridad más destacados del mundo. Patricio Moraga Abarca obtuvo el segundo lugar en la categoría Payment Village de la DEF CON, la convención de hackers más grande, famosa y antigua del mundo que se celebra anualmente en esa ciudad norteamericana.
El triunfo de Patricio es relevante para el ecosistema comercial digital nacional. Según el último Informe de Sistemas de Pago (ISiP) del año 2026 publicado por el Banco Central, el número de pagos digitales efectuados en el país aumentó un 15% en la última medición, con más de 7.700 millones de transacciones y un promedio de 435 pagos digitales anuales por personas mayores de 15 años.
Aquí es donde encaja la competencia en que se impuso Patricio: detectar y analizar vulnerabilidades en medios de pago electrónicos y sistemas transaccionales, vale decir, descubrir las brechas de las herramientas y la infraestructura digital que permiten transferir dinero sin usar efectivo.
Bajo la modalidad Capture The Flag (CTF-Capturar a Bandera), considerada el campeonato mundial del hacking, los participantes deben resolver desafíos técnicos y encontrar fallas en equipos e infraestructuras utilizadas en procesos financieros. El representante nacional se midió directamente con figuras de nivel mundial y de todas nacionalidades, incluyendo rusos y chinos entre los que pudo identificar Patricio, dado que el evento mantiene el anonimato en protección de la identidad de los participantes y evitar el espionaje.
Actualmente, Moraga trabaja para Cybertrust, empresa especializada en soluciones para el sector bancario. Su trayectoria comenzó mucho antes, cuando siendo adolescente se acercó a la informática por curiosidad en Paredones. “Empecé a explorar la informática y la seguridad como un pasatiempo cuando tenía unos 15 años, de forma autodidacta”, contó el especialista.
Con el tiempo, esa curiosidad se transformó en una carrera profesional. Hoy es Analista Programador e ingeniero en Ciberseguridad de la Universidad Mayor y tiene un magíster de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). También cuenta con la certificación internacional OSCP, una de las acreditaciones más exigentes en auditoría de sistemas y hacking ético, entre muchas otras.
Antes del salto a la protección de activos tecnológicos corporativos, trabajó durante seis años en el consultorio de Paredones, combinando labores técnicas con un fuerte apoyo comunitario. Su rol principal era el soporte computacional e informático, pero también apoyaba en la entrega de horas de atención, entrega de alimentos y leche, y “en lo que saliera”. Esta experiencia le permitió conocer de cerca a los vecinos de la comuna antes de dar el siguiente paso en su vida laboral. En ese recorrido, asegura, el apoyo de su familia fue fundamental.
Moraga es el segundo de tres hermanos y destaca con cariño todo el respaldo que siempre ha recibido de sus padres y de su entorno cercano durante sus años de estudio y formación profesional.
En Las Vegas, el desafío fue muy distinto a sus primeros acercamientos a la informática. Las pruebas exigían encontrar vulnerabilidades en sistemas de alta seguridad y conseguir una “bandera” que acreditara el hallazgo antes que los demás participantes.
“El reto implica identificar fallas reales de configuración y código en equipos informáticos de alta seguridad, como sistemas de cajas registradoras. El objetivo es vulnerar la protección y capturar la clave o bandera que acredita el hallazgo técnico antes que los demás competidores”, explicó.
Su experiencia también incluye una participación destacada en Ekoparty, conferencia de ciberseguridad realizada en Argentina. Entre risas, confiesa que en la ocasión detectó una vulnerabilidad crítica en el sistema de venta de entradas que permitía adquirir una entrada VIP de manera gratuita. Tras comunicarla por los canales correspondientes, conquistó el reconocimiento de la organización.
Para Moraga, Chile presenta un buen nivel de preparación en materia de seguridad digital dentro de Sudamérica, aunque remarca la diferencia entre el sector privado y el público. A su juicio, la banca mantiene altos estándares de inversión y actualización, mientras que en el Estado persisten brechas y una menor capacidad de respuesta frente a vulnerabilidades.
Su segundo lugar en DEF CON representa, además, un reconocimiento internacional a una trayectoria que comenzó lejos de los grandes centros tecnológicos.
El ingeniero narró pertenecer a una generación a la cual no se le daba todo fácil, obligándolo a batallar duro para obtener las cosas, una experiencia de esfuerzo que considera sumamente valiosa para alcanzar lo que uno se propone. “No importa si tus padres trabajan en el cerro o en la cosecha de fruta, lo verdaderamente fundamental es luchar por conseguir los sueños”, comenta el joven.
“Haber crecido en el campo o en una comuna pequeña como Paredones no representa una limitación para alcanzar metas de nivel global. Con estudio, perseverancia y dedicación es perfectamente posible competir de igual a igual en los escenarios técnicos más exigentes del mundo”, sostuvo.






