Hablar de salud pública es también hablar de personas y de quienes, muchas veces de manera voluntaria y anónima, dedican su tiempo a representar las necesidades de cientos de usuarios que se atienden diariamente en los establecimientos que conforman nuestra red asistencial. Nuestros dirigentes sociales en salud cumplen un papel fundamental para construir un sistema sanitario más cercano y con mayor capacidad de responder a las necesidades de la población.
Ese desafío no puede lograrse únicamente desde las instituciones, sino que debe ir de la mano de una ciudadanía activa, organizada y comprometida, capaz de aportar su experiencia, identificar necesidades, proponer soluciones y participar en la construcción de políticas públicas que respondan efectivamente a las demandas de la comunidad.
Nuestros dirigentes representan precisamente ese puente entre la comunidad y los establecimientos de salud. Son quienes escuchan las inquietudes de los usuarios, promueven acciones de prevención y promoción, colaboran en la difusión de campañas sanitarias y participan en los Consejos Consultivos, COSOC y Consejos de Desarrollo Local, contribuyendo a fortalecer la confianza entre las instituciones y la ciudadanía. Su trabajo permite que las decisiones incorporen la mirada de quienes viven diariamente las distintas realidades de cada rincón de nuestra región.
Este próximo 11 de agosto conmemoramos el Día del Dirigente Social y Comunitario en Salud, una fecha que nos invita a reflexionar, reconocer y valorar el rol fundamental de quienes, con su compromiso e ímpetu, nos impulsan a construir una salud basada en el diálogo, la colaboración y la corresponsabilidad.
Como Servicio de Salud O’Higgins, creemos firmemente que una salud pública de calidad se construye junto a la comunidad. Reconocer el liderazgo social implica reafirmar nuestro compromiso de seguir fortaleciendo los espacios de participación, promoviendo la escucha activa de las voces ciudadanas y trabajando colaborativamente para avanzar hacia una salud más equitativa, inclusiva, humanizada y centrada en las personas.
Solo nos queda agradecer a cada dirigente y dirigenta por su labor, vocación y entrega, e invitarlos a seguir construyendo, junto a nosotros, un sistema de salud donde la participación ciudadana sea una práctica permanente y un verdadero motor de transformación para la salud de toda la región.






