En 1987 se estrenó la película cuyo nombre posee estas líneas, del cineasta Woody Allen, en la que se presentan los recuerdos de infancia de una época marcada por la radio, algo que probablemente más de un lector recuerde, ya que como sabemos el alcance de la televisión en Chile fue gradual, por lo que la radio era el principal medio de información, entretenimiento y cultura, de hecho, era la gran compañera de muchísimas personas.
Una cantidad importante de programas poblaban las radios, todos supeditados a especiales características, como las transmisiones deportivas, variadas en cuanto a los deportes y hoy día supeditados casi a solo partidos de futbol.
Los radio teatros, ya desaparecidos, entregaban la magia de una narrativa hablada y sonora sumamente atrayente.
Los programas de humor eran otras de las muestras de una radio multifacética, donde quienes escuchaban se identificaban con los personajes y situaciones.
La transmisión de eventos importantes eran otro de los clásicos, los que dependiendo de su importancia, convocaban a la familia en torno a la radio.
Y si le interesa saberlo, la farándula no tenía espacios en la programación radial, o a lo menos yo en lo personal no lo recuerdo.
No todo ha desaparecido, ya que en lo genérico la radio sigue estando presente en un porcentaje menor que décadas atrás, pero aún de manera importante.
Sin embargo, hay aspectos que fuera de lo superficial han cambiado profundamente, al comparar las radios de ayer y las actuales.
Hoy, un porcentaje cada vez mayor de radios tienen presencia en redes sociales y de hecho, son una señal televisiva.
Entonces, claramente en esos casos la radio no es la de ayer, los reporteros transmiten noticias mostrando los lugares en que éstas han sucedido, enviando imágenes a los televidentes, mientras que a los radio oyentes solo reciben la voz y sonidos.
Como es lógico, los reporteros en el primer caso no necesitan profundizar mayormente, ya que el televidente queda claro sobre lo que está viendo.
Pero en lo radial, se depende del reportero para saber que sucedió, lo que implica entre otros aspectos, el uso de un lenguaje claramente explicativo.
Muchas veces escuchando solo noticias radiales, recibimos expresiones como “si se fijan detrás mío”, “las imágenes que ustedes observan”, etc.
Hay otros aspectos diferenciales, pero probablemente usted los conoce, en especial si tiene cierta edad, como yo por cierto.
Sí, es verdad lo que usted supone, añoro los días de radio.






