El impacto que podría generar un nuevo proyecto inmobiliario sobre la ya exigida conectividad entre Rancagua y Machalí encendió alertas al interior del Consejo Regional de O’Higgins. La iniciativa, proyectada en el sector Curva de la Muerte-Los Portones, fue revisada esta semana por la Comisión de Ordenamiento Territorial y Medioambiente.
Se trata del “Nuevo Proyecto Inmobiliario Las Garzas”, actualmente en evaluación ambiental en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), y que considera una superficie total de 16,7 hectáreas.
El proyecto contempla la construcción de 456 viviendas, entre casas y departamentos, además de oficinas, locales comerciales, equipamiento y obras de urbanización. A ello se suman más de 1.200 estacionamientos para vehículos y 624 para bicicletas.
Durante el análisis, los consejeros regionales manifestaron preocupación por los efectos que un desarrollo de esta magnitud podría tener sobre la movilidad de la conurbación Rancagua-Machalí y su relación con los lineamientos establecidos en la Estrategia Regional de Desarrollo.
La sesión fue encabezada por la presidenta de la comisión, Lucía Muñoz, junto a su vicepresidenta Jacqueline Jorquera, y contó además con la participación de Rosa Zacconi, Miguel Ángel Riveros y Pedro Bustamante.
En la misma instancia también fue revisado el proyecto “Ampliación Proyecto Habitacional Las Mercedes II”, ubicado en Requínoa, respecto del cual el CORE formuló observaciones que deberán ser abordadas por su titular.
El proyecto Las Garzas volverá a ser analizado por el Consejo Regional de O’Higgins durante su próximo plenario, programado para el miércoles 14 de octubre.






