Buscando agilizar la respuesta de los programas de capacitación, certificación de competencias e intermediación del Estado, el Ministerio del Trabajo y Previsión Social puso en marcha la iniciativa Empleo 360, estrategia que busca terminar con el funcionamiento aislado de los programas orientados al empleo en las regiones.
La iniciativa del Ejecutivo se materializó durante una cumbre que reunió en Santiago a seremis del Trabajo, directores de Sence, ChileValora y observatorios laborales de todo el país.
En O’Higgins, la seremi de la cartera, Carmen Gloria Manríquez, advirtió que no se saca nada con capacitar si la formación no conecta con las necesidades productivas de la zona y las ofertas de empleo formal. «No basta con capacitar; necesitamos que esa formación esté conectada con las necesidades de nuestros sectores productivos y se transforme en oportunidades reales de empleo formal«, señaló.
La apuesta no contempla presupuesto fresco ni parches burocráticos, sino alinear los recursos existentes para anticipar qué trabajos se requerirán, certificar competencias con evidencia local y asegurar la empleabilidad real.
El ministro Tomás Rau recalcó que el objetivo es armar un ecosistema donde cada institución aporte a un fin común donde «más personas accedan a oportunidades reales de empleo y puedan mantenerse en ellos«. Por su parte, el subsecretario Gustavo Rosende enfatizó que cada región llevará la batuta, ya que en Santiago no se conoce la realidad de los territorios: «Cada región conduce su propio ciclo, porque nadie conoce mejor su territorio», cerró.






