El chileno Richard Eduardo Riquelme Vega, conocido como “el chileno más peligroso del mundo”, vio aumentada su condena en Europa a 13 años de cárcel, tras un fallo de un tribunal de apelación en Países Bajos. La nueva sentencia eleva la pena original de 11 años, impuesta por delitos como homicidio, tráfico de drogas y lavado de dinero, en el marco de su rol como líder de una red criminal vinculada a la llamada “mafia marroquí”.
Un elemento clave para endurecer la condena fue el testimonio del exjefe de la mafia italiana Raffaele Imperiale, quien colaboró con la justicia y entregó antecedentes sobre la estructura y operaciones del grupo. Riquelme, originario de Machalí, fue detenido en Chile en 2017 y extraditado a Europa, donde es considerado una figura clave del crimen organizado internacional.
Su historial delictivo comenzó en 1999, cuando fue detenido en Alemania por tráfico de cocaína, dando inicio a una carrera criminal que lo llevó a consolidar una red de narcotráfico en Europa, con vínculos con carteles colombianos y control del negocio tras desplazar a otros líderes.
“Richard Rico” operaba con múltiples identidades, hablaba varios idiomas y coordinaba una estructura internacional que le permitía mover droga a gran escala en el viejo continente.






