A solo 69 días de asumir, el presidente José Antonio Kast concretó su primer cambio de gabinete, gatillando el ajuste más rápido desde el retorno a la democracia. Presionado por la inminente interpelación a Trinidad Steinert (Seguridad) y el desplome en las encuestas de Mara Sedini (Vocería), el Mandatario selló la salida de ambas junto a la de Martín Arrau (MOP).
El nuevo diseño concentra el poder político y técnico en tres biministerios. La gran sorpresa la dio Claudio Alvarado, quien asumió como biministro de Interior y Segegob (Vocería), transformándose en el nuevo hombre fuerte de La Moneda. Paralelamente, Louis de Grange se convirtió en biministro de Transportes y Obras Públicas, mientras que Martín Arrau pasó a liderar el «fierro caliente» de Seguridad Pública. Con este timonazo, el Ejecutivo busca contener daños y recuperar el control de la pauta de cara a la Cuenta Pública del 1 de junio.






