En un hito sin precedentes para la música de la Región de O’Higgins, la banda Quivik ha logrado posicionarse entre los nombres más destacados de la escena nacional al ser nominada a los Premios Pulsar categoría “Mejor Albun Rock”. Originarios de Chimbarongo, este grupo de rock ha conseguido lo que pocos: ser la única banda de región nominada en su categoría, compitiendo codo a codo con reconocidos proyectos de Santiago.
Un camino forjado entre la pandemia y la naturaleza
La historia de Quivik comenzó a gestarse en 2020, justo antes de que la pandemia transformara el mundo. En una sala de ensayo en la calle García Reyes de Chimbarongo, Javier Vergara (guitarra y sintetizadors), Felipe Pérez (bajo y violin), Juan Hernandez (batería), Maximiliano Vilches (guitarra y sintetizadores) y Rocío Quivik (voz y letras) comenzaron a amalgamar sus influencias, que van desde el punk rock y la música orquestal hasta referentes como Jorge González, Björk y Radiohead.
Tras un primer EP experimental titulado Shop, la banda logró consolidar un sonido más homogéneo en su álbum «Manantial», el trabajo que hoy los tiene en la cúspide de la crítica nacional. Este disco se distingue por su «paisajismo sonoro», integrando elementos de la naturaleza chilena como el sonido del agua y los pájaros, inspirados directamente por los cerros, bosques y montañas que rodean a su ciudad natal. Rocío, la letrista del grupo, plasma en sus composiciones una poesía que evoca estos paisajes, permitiendo que cada oyente le otorgue un sentido propio.
El logro de la descentralización
La nominación no fue una tarea fácil, Quivik se enfrentó a un universo de 2.000 bandas postulantes a nivel general y a 200 competidores directos en su categoría. «Había muy poca esperanza, la verdad», confiesa Javier Vergara, destacando que el solo hecho de quedar entre los cinco finalistas —junto a nombres como Candelabro, BBS Paranoicos, Chini.png, Niños del Cerro— ya es un triunfo.
Para los integrantes de la banda, este reconocimiento es un paso fundamental hacia la descentralización de la música en Chile. Representar a Chimbarongo en una instancia tan relevante es un motivo de orgullo, especialmente tras haber culminado recientemente una exitosa gira nacional financiada por el Fondo de Cultura, que los llevó desde Chiloé hasta Santiago.
Cita con la historia
Pese a la competencia, el espíritu de la banda es de absoluta satisfacción. «Yo me doy por ganado realmente con la nominación», señalan Javier y Felipe, subrayando que este es un momento «muy bonito y muy importante» para la trayectoria del grupo.
La gran final de los Premios Pulsar se llevará a cabo el próximo 7 de junio en Santiago y será transmitida por televisión. Ese día, Quivik no solo buscará una estatuilla, sino que llevará el nombre y los sonidos de los mimbrales de Chimbarongo a todo el país.






