Un nuevo operativo conjunto en Rancagua concluyó con la clausura de tres prostíbulos, el decomiso de alcohol y la prohibición de funcionamiento de un local por graves fallas sanitarias. La intervención fue liderada por el municipio junto a Carabineros, PDI, la Seremi de Salud y Seremi de Seguridad Pública, e incluyó cuatro órdenes de ingreso y registro en distintos puntos de la comuna.
Los inmuebles clausurados operaban como centros de comercio sexual, con reiteradas denuncias por delitos y riesgos para quienes concurrían a dichos lugares. Además, se cerró un clandestino de alcoholes y se incautaron bebidas vendidas sin autorización.
En paralelo, ambas policías realizaron controles migratorios y controles preventivos de identidad en los sectores intervenidos.
El alcalde Raimundo Agliati declaró que “no vamos a permitir que existan lugares donde se vulnera la ley, se pone en riesgo la seguridad de las personas o se generan focos de delitos e incivilidades. Estamos trabajando de manera coordinada con las policías y las autoridades para recuperar nuestros barrios y devolver la tranquilidad a las familias de Rancagua”, reforzando el objetivo de combatir el comercio ilegal y recuperar espacios para la comunidad rancagüina.





