Tal como dicta la tradición republicana, el pasado 11 de marzo asumió un nuevo gobierno liderado por el presidente José Antonio Kast. El Ejecutivo ha vivido de dulce y de agraz en estos primeros cinco meses, con una aprobación ciudadana del 40%, según la última edición de Cadem.
“El gobierno ha sido muy claro en que la seguridad, el crecimiento económico, y el empleo, son fundamentales para que el país recupere su liderazgo. Proyectos como el de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social; Fortalecimiento de Carabineros; la Agenda Contra el Crimen Organizado (ACOT); y el Modo Empleo, reflejan que estamos trabajando para alcanzar esos objetivos”, sostuvo el seremi de Gobierno O’Higgins, Matías Riveros, a modo de análisis.
En tanto, consultados sobre de qué manera evalúan la gestión del presidente Kast, los senadores de la región de O’Higgins, muestran opiniones diversas.
“Sin duda, la palabra que puede resumir estos cinco meses del gobierno del presidente Kast tiene que ver con la improvisación”, parte señalando la senadora Alejandra Sepúlveda. Asimismo, “con las complicaciones que han tenido las personas a partir, por ejemplo, de los recortes de este 3% en los distintos ministerios que ha afectado a salud, a educación, a vivienda”.
“Pero el bencinazo fue brutal para la familia chilena”, sostuvo. Precisando que “afectó directamente el bolsillo, teniendo otros instrumentos que poder utilizar. Las complicaciones en los sectores rurales, en la agricultura familiar campesina, que además es muy importante en nuestra región de O’Higgins”, añadió.
La parlamentaria puso el foco en lo que denominó un “pilar fundamental” en la victoria de Kast en las presidenciales como lo fueron las temáticas referidas a la seguridad y “también la característica es la improvisación. Recién ahora estamos recibiendo, después de cinco meses, algún atisbo de programas o de leyes que quieran modificar”
“Pero estos cinco meses han sido de una sequía parlamentaria y de falta de programas y de capacidad de llegar efectivamente a pelear contra el crimen organizado. Es por eso que yo diría que el adjetivo más importante es la improvisación”, finalizó.
Con una postura distinta, el senador Javier Macaya, aseguró que “estos primeros cinco meses muestran un gobierno que ha tenido la voluntad de hacerse cargo de los problemas que por años preocuparon a los chilenos: seguridad, crecimiento económico, empleo y orden de las cuentas fiscales.
Agregando que “hemos logrado avances importantes, y desde el Senado hemos contribuido a mejorar proyectos relevantes, incluso cuando hemos tenido diferencias”.
“Ahora viene una segunda etapa, probablemente más exigente: transformar las reformas y los anuncios en resultados concretos que las personas puedan sentir. Menos burocracia, más inversión, más empleo y recuperar la tranquilidad en nuestros barrios. Hay que mantener el rumbo, acelerar la gestión y no perder nunca la capacidad de escuchar y corregir”, afirmó.
Por su parte, el senador Juan Luis Castro, aseguró que “el gobierno del presidente Kast focalizó su esfuerzo en materia económica con la megarreforma. Salió a matacaballo, con diferencias mínimas de votos, pero no convenció”.
El parlamentario, aseguró que “ahora recién aparece el tema de seguridad, y se busca una agenda acelerada, pero la ciudadanía ya ha castigado al presidente en las encuestas. Su aprobación fluctúa entre el 35% y el 40%, y por lo tanto tenemos una dificultad real que es la descapitalización y la desesperanza que genera la autoridad a cinco meses de haber asumido”.
Siguiendo en la temática de seguridad, aseguró que en O’Higgins, los problemas han “empeorado”. “Son todos temas que están cada día puestos en el tapete, porque esto no ha tenido ninguna forma nueva de abordaje que no haya sido la misma de antes”, añadió.
Mencionando además la problemática suscitada por la alta tasa de desempleo que ha golpeado particularmente fuerte a la región. “Todo esto configura un cuadro inquietante, porque se preveía más orden, más disciplina”, declaró, recordando la situación con la treintena de seremis que no se han mantenido en su cargo.
“Y un cambio de gabinete por medio, también, que se precipitó producto de la mala selección de quienes habían encabezado dos carteras tan importantes como la vocería de Gobierno y la titularidad de Seguridad”, recordó.
Finalizó, señalando que, “el gobierno tiene cuesta arriba una serie de escenarios que todavía creo que no los ha meditado suficientemente para saber cómo enrumbar el país de una manera distinta como lo prometió en campaña”.






