Con un 97,4% de efectividad concluyó el primer periodo de funcionamiento de la Cuarta Sala Extraordinaria Civil de la Corte de Apelaciones de Rancagua. La instancia vespertina, creada para descongestionar el sistema judicial con causas provenientes de los distintos juzgados de letras y tribunales civiles distribuidos en las diversas comunas de la región, logró revisar 410 de las 421 causas puestas en tabla entre el 7 de abril y el 27 de agosto.
La medida responde a una sobrecarga crítica en materia civil, donde los ingresos se duplicaron en los últimos años —pasando de 869 causas en 2021 a cerca de 2.000 anuales—, mientras la dotación del tribunal se mantiene sin cambios normativos desde 1994. Dado que en las mañanas la tabla ordinaria prioriza por ley materias penales, laborales, de familia y recursos de amparo o protección, los juicios civiles estaban quedando continuamente postergados.
Para no generar gastos extraordinarios, la Cuarta Sala operó de martes a jueves, entre las 14:00 y las 18:00 horas, mediante la duplicación de jornada rotativa de las tres salas ordinarias de la Corte. Según narró la presidenta de la Corte de Apelaciones de Rancagua, ministra Marcela de Orué, la menor extensión de los alegatos en horario vespertino facilitó la fluidez en la resolución de expedientes.
«Buscamos soluciones porque entendemos la urgencia de las personas. Detrás de cada expediente hay gente esperando una respuesta», destacó de Orué, enfatizando el compromiso de ministros y funcionarios por doblar turnos ante la falta de nuevos recursos presupuestarios.
Tras una pausa programada en septiembre y octubre por feriados legales y visitas de inspección a tribunales, el plan piloto retomará sus funciones durante el mes de noviembre, con la meta de resolver un paquete adicional de alrededor de 100 causas civiles pendientes, consolidando las proyecciones de la iniciativa en la región de O’Higgins para el próximo año..






