El Juzgado de Garantía de Rancagua formalizó la semana pasada a Héctor Zapata Castro, propietario de la automotora Vitacura, por delitos de estafa y apropiación indebida que habrían afectado a múltiples clientes de la Región de O’Higgins. El tribunal decretó las medidas cautelares de arraigo nacional y firma semanal, mientras la fiscalía agrupa nuevas denuncias que operan bajo un mismo patrón de conducta.
Según los antecedentes de la causa, Zapata Castro utilizaba su rol como intermediario en la compraventa de vehículos para concretar maniobras fraudulentas. El modus operandi consistía en recibir automóviles en consignación y, mediante el uso de mandatos de transferencia, venderlos a terceros sin entregar el dinero a los propietarios originales o, en otros casos, recibir pagos por vehículos que nunca fueron legalmente transferidos.
El abogado querellante, Cristian Hernández explicó que el imputado aprovechaba la confianza de los clientes para dilatar los pagos. “El imputado tiene un modo de operar de recibir los vehículos, prometer que se los va a vender y después mediante engaño le va alargando el tiempo y los hace desaparecer”, señaló el profesional. Hernández destacó que existen casos donde el perjuicio individual supera los 14 millones de pesos.
Un testimonio que refleja el impacto de estas prácticas es el de K.G.M. (pidió resguardo de identidad). Su esposo dejó un vehículo en consignación en la automotora en agosto del año pasado, el tiempo pasaba sin movimientos y ante consultas por la venta, Héctor Zapata les informaba solo negativas, pero, cerca de las fiestas de fin de año (diciembre), su esposo fue al supermercado y mientras estaba allí, vio su propio vehículo estacionado en el lugar.
Al ver el auto, el esposo de K.G.M. se acercó a las personas que lo tenían (una pareja) y les preguntó de quién era el vehículo. La sorpresa fue mutua cuando la pareja afirmó que habían comprado el auto al contado en la automotora Vitacura en agosto (el mismo mes que fue entregado en consignación). Ahí se dio cuenta de que el auto había sido vendido de inmediato sin que se le informara ni se le entregara el dinero.
“Lo que pasó es que yo, entre tanto averiguando y tantas cosas, vi con los abogados que este caballero tiene causas de años atrás, muchas causas que quedaron en nada porque lo hacían como que era algo civil y no penal”, relató K.G.M.
La afectada subrayó la vulnerabilidad de los otros clientes: “Pucha, son personas humildes (…) imagínese, sus ahorros lo invirtieron en ese auto”.
A los cargos ya tramitados se sumarían otras cuatro víctimas, cuyas afectaciones preliminares dan cuenta de un perjuicio patrimonial conjunto superior a los 60 millones de pesos.
Este medio contactó a Héctor Zapata Castro para obtener su versión, sin embargo, el imputado declinó entregar comentarios. La audiencia de reformalización se realizará el próximo 24 de marzo, donde se podría solicitar cautelares más gravosas debido a la reiteración de los hechos.






