Tras el receso legislativo por Fiestas Patrias, este martes está en tabla que el Senado vote la reforma al sistema político que se encuentra en el su último trámite legislativo. Esto es, que los senadores se pronuncien sobre el informe entregado por la Comisión Mixta, misma acción que realizarán los diputados el día miércoles.
El proyecto de ley, impulsado por el gobierno anterior, modifica las reglas de financiamiento y constitución de los partidos políticos. Asimismo, considera la obligación de condenar la violencia como método de acción política.
Otro de los puntos es que eleva los requisitos para los partidos políticos, por ejemplo, aumentando el rango mínimo de militantes que se necesitan para mantener su conformación. La norma exige que se debe sumar 0,15% de militantes por cada una de las regiones en las que esté constituida la colectividad, a contar del electorado que hubiere sufragado en la última elección de diputados.
Anticipando la votación, los senadores de la región de O’Higgins, expusieron sus posturas acerca de la iniciativa, que de acuerdo a la normativa vigente, debería alcanzar al menos 26 votos en la Cámara Alta para lograr su aprobación.
Adelantando su votación, el senador Javier Macaya reveló que “voy a apoyar esta reforma, pero entendiendo que es apenas el comienzo”.
“Chile necesita terminar con la fragmentación y recuperar la capacidad de construir mayorías para gobernar. Aquí damos un primer paso, pero todavía faltan reformas más potentes, varias de las cuales estuvieron presentes en el segundo proceso constitucional”, explicó.
Manifestando que: “Si queremos gobiernos capaces de gobernar y un Congreso capaz de llegar a acuerdos, tenemos que atrevernos a ir bastante más allá”.
El senador Juan Luis Castro, explica el objetivo de la reforma, afirmando que “busca algo muy simple, lograr que cuando en Chile se hagan partidos políticos sean representativos, tengan de verdad una cuota de adherentes que valga la pena, que sea de impacto y de influencia que hoy día no la hay».
Esto «porque se crean partidos muy pequeños y dificulta mucho el diálogo, dificulta los acuerdos y por eso cambiar la modalidad del sistema es clave”.
“Lo mismo que cambiarse partido, parece deporte, hay gente que se cambia partido y no pasa nada y debieran perder el escaño porque fueron elegidos por una creencia, una doctrina, (…) todo eso es lo que modifica el sistema de partidos políticos y espero que se apruebe, que haya votos suficientes, yo creo que los va a haber, para que de una vez por todas demos un paso adelante en la mejor representación de los partidos políticos en Chile”, añadió.
Por otra parte, la senadora Alejandra Sepúlveda, muestra sus reparos con el proyecto de ley, ya que aunque “todos entendemos y concordamos en la importancia de los partidos políticos, cómo hay que fortalecerlo, cómo tenemos que producir una conexión con la ciudadanía dado que son instancias intermedias que son fundamentales para la democracia, creemos que este proyecto es absolutamente insuficiente”.
Justifica su posición apuntando que “no estimula la democracia y la participación interna al interior de los partidos políticos, no fortalece la convivencia interna a los partidos políticos, la discusión y la disidencia además”.
“Entonces yo espero que esta ley no se transforme en una dictadura de los partidos políticos y que al final sea disminuir la democracia, no fortalecer la democracia”, cerró.






