El cierre del Pub Viva Chile —recinto con más de 23 años de trayectoria en Pichilemu— expone una compleja controversia en la capital turística de la Región de O’Higgins. El conflicto estalló cuando la Dirección de Obras Municipales (DOM) recomendó no renovar sus patentes alegando no ubicar en sus carpetas físicas la recepción final comercial.
En su defensa, la administración del recinto exhibió copia de un Certificado de Cambio de Destino N° 02 del año 2002 —documento que atribuye a la propia DOM para los giros de restaurante y cabaret— junto a comprobantes de patentes comerciales pagadas en enero de 2026. A la par, el municipio admitió formalmente mediante prórroga por Ley de Transparencia, la dificultad para ubicar en sus archivos físicos los expedientes de dicho año.
La tensión institucional se elevó con la emisión de un informe atribuido a la Asesora Jurídica municipal (con fecha 30 de julio de 2026), en el que, citando los Dictámenes N° 62.929 y N° 9.572 de la Contraloría General de la República, advierte al Concejo que la falta de archivos internos no extingue derechos adquiridos.
El texto señala además fallas al debido proceso al no notificar formalmente al afectado antes de la votación. Pese a estas advertencias, el Concejo Municipal acordó el 4 de agosto la no renovación.
Requerida la versión municipal, confirmaron que la no renovación de la patente fue acordada por mayoría en la sesión del Concejo del 4 de agosto de 2026, tras fiscalizaciones al recinto.
Por su parte, el propietario Pedro Romero sostiene que la medida impacta a la comuna: “Están matando el turismo”, agregando que “en Pichilemu ya no existen locales para la gente más adulta”.
Frente a la paralización y el impacto en 15 trabajadores y artistas que realizaban presentaciones en el local, Romero aseguró que el propio alcalde le sugirió acudir a la justicia: “lo mejor que tenía que hacer yo… era demandar a la muni”, confidenció.
De esta manera, el caso ya está judicializado y serán los tribunales y el Consejo para la Transparencia los encargados de verificar los antecedentes y resolver el fondo de la disputa que mantiene al icónico local con la cortina cerrada.






