Una simulación a escala real de un terremoto de gran magnitud y múltiples emergencias simultáneas se desarrolló este domingo en San Vicente, en un ejercicio que puso a prueba la coordinación de los organismos de primera respuesta ante un escenario de alta complejidad.
El simulacro comenzó a las 08:00 horas bajo el liderazgo del Cuerpo de Bomberos de San Vicente y recreó una serie de situaciones derivadas de un eventual desastre: un incendio estructural, un incidente con materiales peligrosos (HazMat), una remoción en masa, una colisión vehicular de alta energía y un incendio forestal.
La actividad se extendió hasta pasadas las 12:30 horas y contó con la presencia y evaluación en terreno de equipos de SENAPRED, la Delegación Presidencial Regional, la Municipalidad de San Vicente a través de su área de Gestión de Riesgos y Desastres, el Departamento de Salud Municipal y el Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) O’Higgins.
En el caso del SAMU, el despliegue consideró la instalación de un Comando de Incidentes en el puesto de mando unificado y una ambulancia de soporte vital avanzado, con una tripulación especializada ubicada en el perímetro operativo.
Durante el ejercicio se aplicaron protocolos del Sistema de Comando de Incidentes (SCI), metodología utilizada para organizar y coordinar la respuesta ante emergencias. En ese contexto, el equipo de SAMU participó en la coordinación de las áreas de concentración de víctimas (ACV), las zonas de espera de ambulancias y las rutas de evacuación.
Además, los profesionales realizaron atenciones médicas simuladas y trabajaron en la estabilización y traslado de aproximadamente 10 pacientes en estado crítico hacia los puntos de derivación definidos para el ejercicio.
El director del SAMU O’Higgins, Osvaldo Pontigo, destacó el papel de los funcionarios que participan en este tipo de operativos y el proceso de preparación desarrollado durante los últimos años.
“Como director de SAMU quiero destacar particularmente el desarrollo de profesionales reanimadores, técnicos y conductores como parte de la primera respuesta en este tipo de incidentes”, señaló.
Pontigo también valoró el aprendizaje adquirido por los equipos a través del entrenamiento y la participación en ejercicios de emergencia, junto con la capacidad de adaptación ante distintos escenarios.
“Valoro profundamente la capacidad de aprendizaje que cada uno de ellos ha ido teniendo a lo largo particularmente de los últimos dos o tres años en que hemos estado trabajando en estas situaciones, así como también valorar profundamente el compromiso y la capacidad de adaptación que tiene el personal SAMU a distintas circunstancias y eventos que se van presentando”, sostuvo.
El director del servicio agregó que esta preparación tiene como foco final la respuesta hacia la comunidad. “El gran compromiso que ellos demuestran tiene que ver con las ganas de aprender para poder servir adecuadamente a la comunidad, y obviamente nuestro deber es estar siempre preparados”, concluyó Pontigo.






