La seguridad pública constituye uno de los principales desafíos de las comunidades y requiere un trabajo permanente, coordinado y cercano a las personas. En Chépica, este desafío forma parte de la gestión municipal mediante el Plan Comunal de Seguridad Pública, instrumento estratégico que orienta las acciones de prevención y promueve la colaboración entre el municipio, las instituciones públicas, las policías y las organizaciones sociales.
En el marco de la Ley N.º 20.965, que fortalece el rol de los municipios en materia de seguridad pública, la Ilustre Municipalidad de Chépica, a través de la Dirección de Seguridad Pública y el Consejo Comunal de Seguridad Pública, promueve un modelo de trabajo que busca abordar las problemáticas de seguridad desde una perspectiva integral. Esta mirada reconoce que la prevención no depende únicamente de la labor policial, sino también de la capacidad de las instituciones y de la comunidad para identificar riesgos, recuperar espacios y construir entornos más seguros.
Prevención y recuperación de espacios públicos
Uno de los componentes de esta estrategia es la prevención situacional, orientada a mejorar las condiciones de los espacios públicos y reducir las oportunidades para la comisión de delitos e incivilidades.
En este ámbito, las acciones relacionadas con el mejoramiento del alumbrado público, la instalación de sistemas de televigilancia, la recuperación de plazas y multicanchas y los patrullajes preventivos permiten abordar distintos factores que inciden en la percepción de seguridad de la comunidad.
La recuperación y el cuidado de los espacios comunes también cumplen una función social. Calles, plazas y áreas de encuentro en buenas condiciones favorecen la convivencia, promueven el uso responsable de los espacios públicos y contribuyen a fortalecer los vínculos entre vecinos.
En esta línea, el director de Seguridad Pública de Chépica, Francisco Fuentes Tapia, forma parte del trabajo municipal orientado a fortalecer la prevención y la coordinación institucional. La articulación con Carabineros y otros organismos competentes resulta fundamental para abordar las necesidades de los distintos sectores de la comuna y promover respuestas oportunas frente a las problemáticas identificadas.
Una comunidad activa en la construcción de seguridad
La participación ciudadana es otro de los pilares de la política comunal. La experiencia demuestra la importancia de incorporar a los vecinos en la identificación de situaciones que afectan la tranquilidad de sus barrios, ya que son ellos quienes conocen de primera fuente las necesidades y particularidades de sus territorios.
Por ello, el trabajo con juntas de vecinos, comités de seguridad y organizaciones comunitarias representa una oportunidad para fortalecer la corresponsabilidad y generar canales de comunicación entre la ciudadanía y las instituciones.
Las capacitaciones a dirigentes, los diagnósticos participativos y la orientación para la postulación a proyectos de seguridad son herramientas que pueden contribuir a desarrollar capacidades locales y fomentar una cultura preventiva.
Asimismo, la comunidad cuenta con canales formales para entregar información sobre hechos delictivos. Entre ellos se encuentra Denuncia Seguro, servicio que permite aportar antecedentes de manera anónima a través del número *4242. La utilización de estos mecanismos contribuye a que la información llegue a las instituciones competentes, sin reemplazar los procedimientos de denuncia ni los canales de emergencia correspondientes.
El fortalecimiento de la confianza, la comunicación y la colaboración entre vecinos e instituciones constituye una tarea permanente. Una comunidad informada y organizada puede contribuir a detectar factores de riesgo, promover el cuidado mutuo y participar activamente en las soluciones que necesita su entorno.
Prevención temprana y protección de las familias
La seguridad también exige mirar más allá de los hechos delictivos y abordar oportunamente las situaciones de vulnerabilidad que pueden afectar a las personas y sus familias.
En este sentido, la prevención temprana adquiere especial relevancia, particularmente cuando se trata de niños, niñas y adolescentes que enfrentan factores de riesgo social, familiar o educativo. La coordinación entre las distintas áreas municipales y los organismos especializados permite avanzar hacia una respuesta integral, con énfasis en la protección de derechos, la detección oportuna de necesidades y el acceso a las redes de apoyo correspondientes.
La prevención del consumo de alcohol y otras drogas, el abordaje de la violencia intrafamiliar y de género y la promoción de entornos protectores forman parte de los desafíos que requieren un trabajo intersectorial sostenido.
Para avanzar en estos ámbitos, resulta fundamental la colaboración entre el municipio, el sector salud, a través del CESFAM; el área de educación, mediante el DAEM; y las instituciones especializadas que intervienen en la protección social y la prevención. Esta coordinación permite comprender que la seguridad no se limita al control del delito, sino que también involucra la prevención de situaciones de violencia, la protección de las personas y el fortalecimiento de las redes comunitarias.
Una gestión con las personas en el centro
Bajo el liderazgo del alcalde de Chépica, Fabián Soto González, la seguridad pública se incorpora a los desafíos de una gestión municipal que busca responder a las necesidades de la comunidad mediante la coordinación institucional y el fortalecimiento del trabajo territorial.
El Plan Comunal de Seguridad Pública constituye una herramienta para orientar prioridades, articular esfuerzos y promover acciones acordes con las características de la comuna. Su desarrollo requiere mantener una comunicación permanente con las organizaciones sociales, identificar las principales preocupaciones de los vecinos y fortalecer la colaboración entre quienes cumplen funciones en materia de prevención y seguridad.
Este enfoque también reconoce que las políticas de seguridad deben implementarse con pleno respeto a los derechos humanos, garantizando la dignidad de las personas y promoviendo espacios de convivencia libres de violencia y discriminación.
El desafío de construir una comuna más segura es una tarea compartida. La labor municipal, el compromiso de las instituciones y la participación responsable de la ciudadanía son elementos esenciales para avanzar hacia barrios más protegidos, espacios públicos que favorezcan el encuentro y comunidades con mayores herramientas para prevenir situaciones de riesgo.
De esta manera, Chépica busca fortalecer una visión de seguridad pública que no solo responda a las problemáticas existentes, sino que también contribuya a generar mejores condiciones de convivencia y bienestar para sus habitantes, con las familias y las personas como eje central de la gestión local.






