Con preocupación y en un escenario que califican como complejo, gremios del transporte público de la Región de O’Higgins se reunieron este martes para abordar los efectos del sostenido aumento en el precio de los combustibles, advirtiendo posibles ajustes en las tarifas y solicitando una respuesta urgente de las autoridades.
La cita, realizada de forma extraordinaria, congregó a dirigentes de líneas urbanas y rurales, quienes coincidieron en que el alza del petróleo está golpeando directamente la operación del servicio en la región.
“Esto ha sido un tema bastante inesperado. Sabíamos que el petróleo venía subiendo, pero al nivel que hoy se está exponiendo, trae consecuencias graves para nuestro desarrollo”, señaló José Luis Nova, presidente de la Federación Rural de Transporte, agregando que la situación los obliga a evaluar medidas inmediatas.
En esa línea, advirtieron que una de las alternativas que se encuentra sobre la mesa es el eventual ajuste en las tarifas. “La única posibilidad que estamos viendo es el alza, ya que no podemos hacer milagros. Con estos precios del petróleo se impide nuestro funcionamiento normal”, explicó el dirigente.
Uno de los puntos más críticos expuestos durante la jornada fue la ausencia de diálogo con las autoridades. “Esperamos prontamente un acercamiento, estamos abiertos a conversar con el gobierno y buscar soluciones, pero hasta ahora no hemos tenido ningún acercamiento”, indicó Nova.
Por su parte, Waldo Quiroz, presidente de la Federación Urbana de Transporte de Rancagua, advirtió que las medidas anunciadas a nivel nacional no se ajustan a la realidad de las regiones.
“Las medidas que pretenden incorporar están bastante alejadas y perjudican fuertemente a la gente de más escasos recursos, como trabajadores, adultos mayores y estudiantes que usan el transporte público”, afirmó.
El dirigente también subrayó la diferencia estructural entre Santiago y regiones, especialmente en el tipo de flota. “Nuestra flota, a diferencia de Santiago, está compuesta mayoritariamente por vehículos petroleros y no eléctricos. En Chile hay dos realidades, la Región Metropolitana y las regiones”, sostuvo.
Además, recalcó que el sistema urbano en Rancagua enfrenta un escenario aún más complejo debido al congelamiento tarifario vigente desde 2020. “Nosotros tenemos tarifas congeladas desde 2020, lo que ha sido muy perjudicial. No podemos subir la tarifa en el corto plazo y eso ha impactado directamente en la cantidad de buses en operación”, explicó.
En esa línea, advirtió que las medidas anunciadas hasta ahora son precarias. “Los anuncios que se han dado son muy insuficientes y no entregan certeza de que podamos seguir funcionando sin mayores problemas”, agregó.
Respecto al impacto en la región, Quiroz indicó que el escenario podría derivar en alzas en varias comunas. “Toda la región, excepto Rancagua, tiene tarifas libres, por lo tanto ahí los valores se pueden ajustar, lo que va a afectar directamente a los usuarios”, precisó.
Finalmente, hizo un llamado urgente a generar instancias de diálogo. “Se necesitan reuniones urgentes con la autoridad, porque de lo contrario vamos a tener problemas serios para seguir atendiendo a nuestros usuarios, que son principalmente trabajadores, estudiantes y adultos mayores”, concluyó.
Desde los gremios insistieron en la urgencia de generar mesas de trabajo con el gobierno para enfrentar la situación y evitar una mayor afectación a los usuarios, en medio de un contexto que califican como “crítico” para la continuidad del servicio.






